Un día son los niños, otro día un cuñao, otro tu pareja, otro la itv, otro tu madre que no te peinas… y cuando parece que todo está en calma, ¡bam!: se le rompe un asa a la bolsa del súper en mitad de la escalera. pero, ¿sabéis de qué me he dado cuenta? de que te lo tomas de otra manera si te propones afrontar cada imprevisto/ contratiempo/maldicióngitana/loquesea como una oportunidad de llevarte al extremo para aprender y mejorar. como cuando haces estiramientos y cada vez levantas la pierna un poquitiiiiiiiiiiiito más. que es prácticamente imperceptible, pero que tú sabes que está ahí porque te pincha. y me he planteado, como propósito que empiezo hoy, porque como siempre empiezo tarde (con lo que el propósito de «no hacer las cosas tarde» ya se me ha ido a la mierda), a sintetizar al menos un aprendizaje cada semana para respirar hondo, sentir que llevo las riendas y hacerme ilusiones pensando que, cada vez, estoy un poquito más cerca de la paz mental. come chocolate y no discutas con idiotas es un libro escrito por jessica gómez.
